Tecnología de altavoces Direct/Reflecting™
El desafío
Piense por qué le gustan tanto los espectáculos de música en vivo. El sonido lo envuelve. No sólo está escuchando, sino también sintiendo la música y el efecto emocional que eso implica. Queda inmerso en la experiencia.
Debido a que los altavoces convencionales no habían logrado brindar esta experiencia, los ingenieros de Bose se propusieron comprender en detalle cómo se comporta y reacciona el sonido durante un espectáculo en vivo. Su objetivo era recrear al máximo posible en su hogar, con altavoces, la experiencia que se siente en un espectáculo en vivo.

A la larga, el proceso hasta llegar a esta solución condujo a lo que aún es el altavoz emblemático de Bose: nuestro altavoz 901™ Direct/Reflecting™ . Sin embargo, esta solución no se encontró sin descubrimientos preliminares a lo largo del proceso.
Durante sus primeros intentos de comprender la relación entre el sonido reflejado y el directo, Bose desarrolló los altavoces 2201. Este par de carcasas en forma de cuña tenían 22 altavoces de cinco pulgadas. Estaban diseñados para colocarlos en los rincones de la habitación y utilizaban las superficies del piso o de la pared para reflejar el sonido en la habitación.
"Funcionaba, pero había un problema", destacó John Wawrzonek, un ingeniero del proyecto. "Ciertas características del sonido seguían sin comportarse como se esperaría de la música en vivo". Los instrumentos de primera calidad emitían un sonido áspero cuando se escuchaban a través del sistema.
Por eso se regresó al laboratorio. "No sabíamos qué buscábamos exactamente" dijo Wawrzonek, "pero una de las lecciones más importantes que se aprende a lo largo de los años es prestar atención a las sorpresas".
A continuación: La solución »

