Tecnología de altavoces Direct/Reflecting™
La solución

Mientras probaban los altavoces originales 2201, los ingenieros de Bose comenzaron a comprender por primera vez porqué la relación de sonido reflejado con respecto al sonido directo es tan importante para la música en vivo. Sus experimentos revelaron que eran las características de espacio de la sala de conciertos lo que daba a la música su calidad en vivo. Para obtener el mismo efecto de un altavoz, tendrían que emular estas características.
Siguieron rigurosos experimentos y en 1967 emergieron del laboratorio un par de carcasas en forma de pentágono, cada una con nueve altavoces. Pero el gran avance fue su configuración inusual (ocho altavoces apuntando hacia atrás y sólo uno hacia el frente).
El equipo había aprendido que una relación deseada de sonido reflejado con respecto al sonido directo era aproximadamente de ocho o nueve a uno. Debido a que la mayoría de sus altavoces apuntaban hacia atrás para reflejar el sonido en las paredes, este sistema de altavoces poco convencional ofrecía un sonido similar al de un espectáculo en vivo. Años de investigación finalmente dieron sus frutos con el lanzamiento del altavoz 901™ Direct/Reflecting™ .
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